EditorialLa presidenta reafirmó el pasado 4 de noviembre en la cumbre del G20 realizada en Cannes, los lazos que unen a nuestro país con los Estados Unidos y destacó el liderazgo del país del norte a nivel político y económico.
Tanto CFK como Obama, hablaron de una historia común que une ambos países y Cristina recordó que de las 500 empresas estadounidenses radicadas en nuestro país, el 60% son firmas líderes. Es el segundo inversor detrás de España.
Lo más destacado fue cuando hizo referencia a la balanza comercial entre ambos países. En tono vergonzoso, dijo “en este momento” es superavitarias para los Estados Unidos. Fue de un total de 4700 millones de dólares para los EEUU este año. Y para salir del brete, señaló que el crecimiento argentino impactó positivamente en la economía norteamericana, y que en nuestro proceso de “reindustrialización”, necesitamos de grandes cosas de valor agregado que las produce Estados Unidos. ¿Dónde está la industria entonces?
Deducimos de lo anterior que aquello que CFK llama capitalismo en serio es el capitalismo dependiente y pro-monopólico de nuestro país, modelo profundizado en los último años, más allá de cualquier doble discurso “nacional y popular”.
El problema con el doble discurso del gobierno es que cala fuerte dentro de su militancia (y adyacencias). Casualmente el mismo viernes 4 en que Cristina se juntó con Obama, partían hacia Mar del Plata los militantes del modelo , al conmemorarse el sexto aniversario del No al ALCA.
Al mismo tiempo, hoy se les cae la baba porque Cristina se junta con Obama reafirmando nuestra relación de dependencia con los yankees y por su vehemencia e inteligencia para dar discursos sin leerlos, aunque ello implique convocar a los empresarios llevar adelante un “capitalismo en serio”.
Después de obtener la mayor legitimidad posible en las elecciones de octubre y con la crisis soplándole la nuca, el gobierno comienza a dejar las concesiones que el escenario post 2001 le exigía para empezar con ajustes que ya no son indirectos. Comienza con la quita de subsidios y transfiere el subte para acumular fondos en una caja que ya no es tan abultada. Llama a realizar un capitalismo en serio y se junta con Obama para que a ningún poderoso le queden dudas de qué parte del doble discurso el gobierno realmente juega.
Dice que no reprime la protesta social cuando tiene más de 5000 compañeros procesados por luchar, al tiempo que llama a protestar en las veredas e intenta imponer un techo a las próximas paritarias del 18% cuando la inflación anual supera holgadamente el 25%.
Fuera de la altanería y la cadencia en sus discursos, ya no hay muchas formas de ocultar hacia dónde está yendo nuestro país; inmersos en un contexto internacional convulsionado, aquí también dicen presente los estudiantes en lucha, las comisiones internas combativas, la pelea histórica de los organismos de DDHH que no fueron cooptados por el gobierno, los piqueteros que no abandonan las rutas, los territorios que pelean por tierra y vivienda. Y estamos convencidos de que volverán a decir presente cuando los efectos de la crisis internacional golpee a nuestra puerta.
Esperamos que esta edición #14 de Revista HombreNuevo, sea un aporte al camino de rebelión abierto en el mundo para seguir construyendo, junto con la revolución, ese nuevo hombre del que hablaba el Che.
-Sumario-
Trofeos de Guerra y piratería yanqui Por James Petras / Pibe Chorro Por Andrea Testa / Relaciones entre la vida, el arte y la política Por Vicente Zito Lema / Presentación de “El Mal” De Miguel Bonasso / Rebelión estudiantil chilena Entrevista a Gonzalo Cabrera / Ley de Medios Por Contra Punto/RNMA / Historias e Historias, una visión crítica de “Los Rubios” Por Franciso Márquez / Nuevas vacunas, viejas enfermedades Por Mónica Serena Perner / Turistas Por Loreta Neira Ocampo


